domingo, 16 de marzo de 2014

Restaurante Fisher´s, Mexico DF

El Fisher´s  ya desde fuera prometía ser un restaurante diferente. Encajado en una esquina del vívido barrio de Polanco, contaba con una buena cola de gente esperando, afortunadamente el restaurante está provisto de varios barriles de cerveza muy fría para que la espera se haga más amena.  Echando un ojo desde fuera pude apreciar el estilo particular del restaurante, que mezcla varias tendencias. Recuerda y mucho a un restaurante americano fast food, de hecho su logo es una gamba con el típico gorro del cajero de una hamburguesería gringa, además de su nombre en inglés.  Por otro lado, cuenta con detalles de cantina mediterránea, sus pizarras con el menú y ofertas del día escritas  a mano, el producto  fresco a la vista,  y por supuesto su decoración al más puro estilo Gaudí con mosaicos blancos y azules. Pero lo que lo hace más ecléctico al lugar, y choca con ese ambiente mezcla de fast food y cantina, es su especialidad: el marisco.




En su interior  cuenta con una barra enorme metálica de forma sinuosa, que al entrar estaba atestada de gente. Alrededor pude ver las pequeñas piscinas donde se encontraban cigalas, cangrejos, gambas, así como cajas de madera repletas de ostras.  En el techo, tuberías metálicas colaboran a dar un aspecto único al lugar. El ruido de cientos de personas charlando, así como la proliferación de "gente guapa", definitivamente me dijeron que de alguna manera merecía la pena haber ido a ver el rocambolesco ambiente de Fisher´s aun antes de probar su comida.

Servicio: Hay muchos camareros para un restaurante enorme, y sin embargo debo decir que siempre fueron muy atentos. Una chica nos atendió constantemente y nos preguntó habitualmente si todo estaba a nuestro gusto. Un servicio directo, sin ningún artificio, del que  no se busca más teniendo en cuenta el tipo lo bullicioso del lugar.

Comida: Dejé elegir a mi compañero, mexicano de nacimiento y amante del Fisher´s. Lo primero que probamos fue un consomé de camarón que los camareros van sirviendo mesa por mesa con un termo algo desvencijado . Estaba sabroso, con el inequívoco toque picante de la comida mexicana que mezclado con unos tacos de camarón (los más famosos de Mexico), fueron una delicia! Tenían una salsa buenísima y trozos de aguacate, su guarnición era un cubito de arroz. De segundo comimos otros tacos, estos con el pan del taco negro, los tacos de cochinita de marlin, de textura muy agradable en la boca, que también supieron a gloria. De tercero, más tacos! esta vez de langosta, no sabría decir cual fue mejor... Importante resaltar que tiene muchos más platos que tacos, de corte más elegante, aunque en mi caso, quisieron que saliera de Mexico habiendo probado su comida típica.



Precio: Muy económico, dejamos un taco cada uno porque no podíamos más, bebimos dos cervezas, y un chupito al final cada uno y salimos a cerca 20€ por cabeza.

Conclusión: Un lugar de gran personalidad y ambiente de mucha vida, dónde podrás comer muy bien a muy buen precio. El hecho de saber que ellos tienes sus propias piscifactorías me gustó. Recomendable si te gusta el marisco y el pescado,  eso sí, si buscas una cita íntima este no es tu lugar. Volveré en mi próximo viaje seguro. 

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